¿COMO SE MANIFIESTA LA VIDA NATURAL
¿CON LAS INTELIGENCIAS
ESPIRITUALES ETERNAS?
ZACARIAS Jelinek
25-1-26
No existe
Universidad, escuela o lugar científico que nos enseñe a unir, convivir y ACTUAR COMO FAMILA HUMANA. Mucho
menos como comunicarnos con la naturaleza como madre de toda materia, este viva
o muerta. Tampoco entendemos la comunicación con la fauna animal que nos
acompaña en este hermoso planeta azul, lleno de vida. Recién nos estamos
relacionando y acercándonos más para conocerla, para entender su aporte y lo
que hace posible nuestra existencia. LO
ESPIRITUAL, FAMILIAR, LA SALUD, ALIMENTACIÓN, LA ENERGIA, EL CLIMA Y SUS
ESTACIONES, solo son fuentes disponibles para generar y mantener el consumo, LA
COMPETENCIA Y LA DESIGUALDAD. Para muchos la vida no tiene propósito alguno, y
todo se debe a la casualidad ante tanta diversidad. Para otros de muy corta existencia,
sin pensar que toda la creación obedece a diseños de Dioses eternos inteligentes
con todo poder, para crear y organizar la materia en su estado natural oscuro y
transformarla en luz y energía. Existe y siempre se manifiesta, EL EXTRAORDINARIO y SABIO PLAN DE
DIOS, para alcanzar la inmortalidad y
la vida eterna. Apenas lo conocemos. Este es el motivo mayor
de nuestro gran atraso como civilización por siglos, donde los dioses han
acortado nuestro tiempo de existencia, porque la ignorancia y el desconocer a
DIOS PADRE Y A SU HIJO JESUCRISTO, nos hace esclavos y dependientes del plan
contrario. Escuchamos los predicadores al paso, que nos hablan de su
existencia, con apatía desinterés y desgano, para confirmar que lo que está al frente de
nuestros sentidos en especial la vista, nos
comunica lo que realmente existe, para identificar, aprender y desarrollar nuestro entendimiento, sobre algo tan importante y fundamental para
nuestra eterna trascendencia. Nos conformamos con existir mal alimentados, con
largo tiempo de ociosidad esperando morir, pese al propósito de la inmortalidad
ofrecida, disponiendo de tiempo para aprender sobre todo lo creado, para el beneficio, sostén y
existencia de la vida. Esta oscuridad, mental y espiritual, ante nuestra propio poder de multiplicar la energía, para transformarla en luz y conocimiento, nos impide identificar y valorizar cada partícula que
componen los sistemas naturales, perfectamente entrelazados y organizados que nos
hablan física y bioquímicamente, durante cada segundo de la vida, para
ayudarnos como seres inteligentes a ser sanos y útiles entre sí. Mantenemos un
gran potencial dormido, para crear y
multiplicar la vida en sus diferentes sistemas en nuestro hogar planetario.
Hogar equipado y dotado de todos los instrumentos y servicios de manera
gratuita sencilla y constante. Este simbolismo del Universo infinito donde
existimos y nos trasladamos, como una partículas organizadas en permanente expansión y movimiento, lo encontramos representado en la alfombra del
templo de Caracas, que para muchos visitantes pasa desapercibido.
Una verdad
profunda y a la vez oculta en nuestra conciencia, es la ignorancia del ser inteligente
que no escucha y poco observa, intentando
conocer la geometría de las formas y los
colores, que son el lenguaje simbólico, que nos guía hacia su uso, que el PADRE
CREADOR ELOHIM, nos ofrece en sus diseños a sus hijos. Todavía somos como niños
traviesos alimentados con leche. Los reinos vegetal y animal que conviven con
los seres vivos en especial con los humanos, no se comunican con nosotros a
través de palabras, sino a través de sus formas, propósitos, presencia
bioquímica, física y visceral, utilizando un lenguaje fácil para ser conocidos
y reconocidos. Este modelo de aprendizaje le fue enseñado al Padre Adan en el
JARDIN DEL EDEN, utilizado en otros
mundos habitados, que conforman sistemas
planetarios en nuestra galaxia. Las plantas con su verdor, nos comunican su
esencia a través de manifestaciones sensibles, al tacto, el gusto y la vista,
si aprendemos como observarlas, sentirlas y darle valor a la razón de su
existencia.
El Lenguaje
del Olfato y el Gusto, es la forma más directa en que una planta nos habla
a nuestro sistema biológico molecular y nos avisa de su presencia y
disponibilidad de uso. Incluso algunas hasta manifiestan la cantidad que
podemos utilizar o disponer, en su estación correspondiente. Cuando hueles
lavanda te relajas, y el olor a menta te alerta. Otros olores y sustancias al
tacto, nos resultan repulsivos. La
planta nos está comunicando su composición química directamente a tu sistema,
que activa su presencia según nuestro conocimiento en el cerebro. Los aceites
esenciales son mensajes concentrados de defensa o atracción, que los humanos
hemos aprendido a decodificar, para usarlos adecuadamente, o protegernos de
ellos. Podemos ver su mal uso en otros seres atrapados por su atractivo llamado
a participar de ese fruto o sustancia. EL SABOR, cuando es amargo suele
comunicar rechazo, alerta y hasta puede ser letal, mientras lo dulce comunica
" confianza, energía y gusto" al paladar para incentivar su consumo.
Su uso invita a la dispersión o conservación de sus semillas, para que se
multipliquen y sigan existiendo en sus sabios propósitos para la vida a los
diferentes sistemas que mantienen el equilibrio ecológico.
Al curar dolencias con corteza de sauce como
por ejemplo la ancestral aspirina de origen sumerio, nos ayuda a mantener una
buena fluides de la sangre hacia el corazón, manteniendo el correcto equilibrio
la buena circulación de la sangre en el cuerpo humano, que al ser menos selectivo en
sus tipos de alimentación y cantidades que debe consumir, pueden generar
enfermedades, cortas, largas y hasta letales.
Existe una guía de los cielos llamada palabra
de salud o de sabiduría, que fue enseñada a un Joven para mantener el cuerpo
saludable. Esa sugerencia para vivir sanamente es solo conocida, por pocos que
respetan el conocimiento y la sabiduría de quienes han atesorado conocimiento
practico exitoso, en este y otros mundos. De manera corta muy sencilla y
utilizando un lenguaje muy fácil de entender, se enseña a los humanos como
alimentarse, Pero somos lentos para aprender y nos hemos convertido en una
sociedad mediocre, inicua, viviendo entre la miseria humana generada por la gran
mayoría de nuestros hermanos espirituales, que somos llamado seres humanos por
los Dioses..
FORMA Y COLOR. Las plantas utilizan la estética para
capturar nuestra atención y ofrecernos salud y vitalidad. La disposición de los pétalos de una rosa o
las semillas de un girasol, siguen una secuencia y un orden. Al observar
estas estructuras, el cerebro humano reconoce un orden natural y armónico, lo
que a menudo percibimos como "belleza, y frescura[FJ1] [FJ2] [FJ3] ". Esa
manifestación es una manera de comunicar y atraer hacia su función o uso, para
cumplir con el propósito de su existencia en ese momento su cíclico de vida.
El
verde comunica calma y genera una regeneración de la presencia de agua y vida
que se observa de color azul desde el espacio y en la propia tierra, muy
importante para todos los sistemas vivos de nuestro planeta. Los colores
vibrantes de las flores como los rojos y morados fuertes, parecen ofrecer
gritando sus recursos para los polinizadores viajeros. También despiertan interés en los humanos para obtenerlos, sobre
todo cuando conocemos el éxito en el uso y aplicación.
La esencia
y la simbiosis son fundamentales. En
cada inhalación, recibimos el subproducto de la fotosíntesis (oxígeno). En
cierto modo, la esencia de la planta entra en nosotros físicamente cada
segundo. Es un intercambio silencioso, nosotros y muchos animales aportan CO2 y
ellas nos dan vida sana en abundancia.
El biólogo E.O. Wilson describe nuestra
tendencia innata a buscar conexiones con la naturaleza. Cuando entras a un
bosque y sientes calma y tranquilidad y percibes una baja presión, la
relacionamos con paz y tranquilidad. Entendemos que la botánica natural nos está comunicando
seguridad y refugio, ante nuestros instintos y temores primitivos, de estar
alerta ante lo desconocido.
La Resiliencia y el Tiempo. Las
plantas nos enseñan sobre el tiempo y sus ciclos estacionales, de una manera
que los relojes no pueden hacerlo. Al perder hojas y rebrotar, los árboles,
comunican la necesidad del reemplazo y el necesario descanso para el
renacimiento. Nos enseñan que la latencia (el tiempo de invierno) no es muerte, sino preparación para seguir viviendo.
Ver una flor crecer a través del asfalto caliente o la dureza de un paso
peatonal de cemento, nos comunica la fuerza imparable de la vida y la
resistencia, ante la oposición, que trata de impedir la sobrevivencia de esa
vida atrapada, que se resiste a morir a pesar de su adversidad. Muchas salen
vencedoras. A pesar de las
circunstancias adversas crecen, se desarrollan se abren paso y finalmente en su
tiempo o por otras razones mueren por sequias, incendios, inundaciones y la
brutalidad e ignorancia humana.
En resumen: La esencia e importancia de
la botánica, en nuestro jardín terrenal, ahora telestial por causa humana, es
la interconexión que nos enseña, que no estamos separados de la tierra, sino que somos
parte de ella y tenemos que cumplir ciclos químicos y de energía, para mantener nuestra
vida y así cumplir con el diseño y
propósito de nuestra existencia.
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