EL LLORAR Y CRUJIR DE DIENTES.
ZACARIAS JELINEK
9-7-26
En estos últimos días antes de la esperada segunda
venida de JESUCRISTO,
los acontecimientos naturales en el mundo, nos alertan sobre la urgente necesidad
del ARREPENTIMIENTO. Tal y como ha
sucedido en el pasado, millones de seres ante los imprevistos eventos catastróficos,
han sido sorprendidos, viviendo en la iniquidad la anunciada profecía bíblica del
LLORAR Y CRUJIR DE DIENTES. Todo ello por ser dependientes de las malas
concupiscencias de la vida, ignorando al PADRE CELESTIAL y a su hijo amado nuestro SALVADOR JESUCRISTO. La
ceguera espiritual los hace participar con plena conciencia y libertad, en la corrupción, la inmoralidad, la falta de
justicia, de amor; actuando y colaborando
con el injusto poder y dominio, promoviendo
guerras, odios, asesinatos, torturas, consumiendo y alimentando, vicios, aceptando la prostitución, la
pedofilia, el tráfico y explotación de mujeres y niños, utilizando el orgullo,
la vanidad y el egoísmo, donde la gran mayoría observan en silencio o actúan como
actores de reparto complacientes, ayudando a mantener la maldad, la destrucción
y la miseria, cuyo astuto dirigente en rebeldía conocemos y promocionamos como SATANAS.
La frase "llorar
y crujir de dientes" denota un momento de impotencia,
sufrimiento extremo, desesperación, frustración y remordimiento profundo, al
recordar de pronto, haber sembrado cizaña, malas acciones, odio, venganza y
daños a nuestra propia familia, y semejantes en nuestro planeta. La presencia de la catástrofe sin estar
preparados y arrepentidos, nos hace pensar en el fin de nuestra existencia, no
solo física sino espiritualmente, al cambiar en segundos de un estado de luz probatorio
de aprendizaje mediante la guía de un sabio y amoroso maestro como JESUCRISTO, por un ser
cultivador promotor y explotador del odio, la astucia y la mentira, que reina en la
oscuridad y las tinieblas del infierno.
Esta advertencia generalmente ignorada, o
considerada como una fábula, aparece principalmente en el Nuevo Testamento de
la biblia, en el evangelio de Mateo. Jesús la menciono en parábolas como el
banquete de la boda y las 10 vírgenes, la cizaña y los talentos, cuando
describió el destino de aquellos que se autoexcluyen de regresar al del Reino
de los Cielos, con un sagrado cuerpo recibido puro y limpio, ahora sucio y
manchado de iniquidad, maldad, suciedad espiritual. Sufrido y muy penoso estado,
al presentarnos ante seres puros llenos de amor y seamos convidados a ser
nuestros propios relatores de las malas acciones, teniendo plena conciencia de
sus detalles y hechos. Además, sintiendo que por años, hemos sido participantes
activos del momento de sacrificio de JESUCRISTO en el GETSEMANI y durante su crucifixión en la
cruz. El rendir cuenta de nuestros convenios antes de nacer, serán recordados
ante los mensajes enviados para escuchar nuestro registro de vida, durante cada
juicio individual.
El llorar representa la profunda tristeza, el dolor, el sufrimiento y,
sobre todo, el remordimiento de haber tenido la oportunidad de hacer lo
bueno, pero que con plena conciencia decidimos actuar con lo malo, muy a pesar
de ser ayudados y preparados a no hacerlo. Es el lamento de darse cuenta,
demasiado tarde en un momento individual terminal, de los errores, ofensas y difamaciones
cometidas y de la oportunidad perdida, con la gracia de la vida recibida para
servir, amar, edificar y no DESTRUIR.,
hogares, familias y naciones.
El crujir de dientes en la biblia, va acompañado del rechinar y
crujir de dientes. Esto simboliza dos dolorosos estados: Sentir rabia, enojo frustración extrema, impotencia al
recordar la situación pecaminosa, sin posibilidad alguna ahora sin cuerpo,
de poder evitar las consecuencias de sus malas acciones sembradas. A esto se le agrega, la agonía, el dolor físico emocional, la tensión
corporal extrema, ante la realidad de un sufrimiento insoportable, el cual asumió
JESUCRISTO por
nosotros voluntariamente durante su expiación, para evitarnos pasar por esa
triste experiencia. Sin embargo, el dolor mayor que sentiremos es haberlo
olvidado, difamado y calumniado.
La frase mencionada se refiere a una segura
situación venidera que será imposible de evadir, la cual será sumamente difícil
y dolorosa, con graves consecuencias para quienes no se prepararon a tiempo
y pensaron que eran falsas y caprichosos montajes religiosos.
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