ALERTA

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Su relación con el ESPIRITU SANTO

y su aplicación y uso para el bien o el mal.

Zacarias Jelinek

9-9-26

La mal llamada inteligencia artificial, se refiere a todo aquello que no es producto directo de la naturaleza, sino que ha sido concebida, fabricada o producida por el ser humano, mediante la aplicación de técnicas y tecnología basada en su incipiente conocimiento recibido al nacer por medio del Espíritu Santo, la informática, las matemáticas, las estadísticas y procesadores, son su necesario alimento para activar su memoria temporal y ahora, los algoritmos.  

En la IGLESIA RESTAURADA DE JESUCRISTO DE LOS SUD, la o las INTELIGENCIAS, se refiere fundamentalmente a lo que da luz y vida a todas las cosas del Universo, todo lo cual siempre ha existido. De esas inteligencias organizadas, surge todo tipo de materia, con su naturaleza y propósito. El espacio tiempo surge en el momento que la materia cuántica se organiza, manifiesta como energía y luz, siguiendo las leyes cósmicas eternas que las rigen. Por eso nunca podrá ser algo artificial, casual, accidental y mucho menos finito. 

Definir la inteligencia como algo ARTIFICIAL, temporal pasajero, que opera y trabaja dependiendo del conocimiento humano, es la manera astuta y premeditada, del ADVERSARIO REBELDE, de restarle valor a las inteligencias eternas y seguir en su empeño de combatir y enfrentar el plan de Inmortalidad y Vida Eterna de los DIOSES creadores de este Universo donde existimos.  De esta manera menosprecia el sabio y omnisciente plan de nuestro PADRE ETERNO ELOHIM, que conocemos mediante las sabias y puras enseñanzas del EVANGELIO RESTAURADO DE JESUCRISTO, quien es nuestro amoroso maestro, confiable y seguro guía, para guiarnos y prepararnos como almas humanas en el proceso de alcanzar nuestra exaltación y llegar a ser DIOSES.

Desde una perspectiva rigurosamente formal, la ciencia no posee una definición del Espíritu Santo, ya que la ciencia experimental opera dentro del marco metodológicamente humano. Solo se investiga, se mide y modela los fenómenos que pueden observarse, cuantificarse y replicarse mediante el método científico. El Espíritu Santo, al pertenecer al ámbito de la teología y al mundo cuántico, su actuación y su presencia, trasciende el espacio tiempo físico y por lo tanto su materia cuántica es invisible.  Pasa desapercibida ante nuestros ojos naturales Y MUY POCOS logran sentir o percibir su presencia.  Queda fuera del alcance directo de toda medición y composición, en laboratorios, que funcionan con conocimiento y leyes de un orden telestial menor, entre seres con un nivel muy básico de conocimiento, sobre el mundo de la física cuántica y las leyes celestiales eternas. Por ejemplo:  La tabla periódica de los elementos químicos conocidos hasta el momento, llegan a 118 y apenas los científicos, han logrado ubicar en la física cuántica 4 bloques de partículas subatómicas con energía, cuya identificación para reconocerlas y trabajar con ellas, son de muy alto costo con un tiempo de observación y posibilidad de medir sus propiedades y existencia infinita, dado el permanente cambio y movimiento de las partículas fundamentales. Por lo tanto, se hace imposible para el conocimiento humano actual, agrupar todos los bloques de energía posible para identificar sus componentes que pueden conformar nuevos Universos paralelos y en ellos sus ciclos de eternidades.  Es decir, existen las partículas cuánticas en la materia o sustancia oscura que compone el espacio cósmico, pero   se comportan en un mundo muy diferente de realidades a la física convencional que conocemos que si podemos identificar como una civilización humana en tránsito.  Por esta razón no podemos encontrar los elementos que hacen posible la existencia de una materia espiritual producto del proceso de las inteligencias y tampoco podemos crear su realidad presente que   influye, se manifiesta y se mueve en cualquier parte de nuestro Universo y sus sistemas cósmicos, especialmente en todo ser con vida o con movimiento rotarios y traslación, que siguiendo la fuerza gravitatoria y el magnetismo de las masas y cuerpos dominantes por su tamaño y composición se alejan cada vez mas de nuestro estado físico de existencia. Su comportamiento y existencia es inalcanzable para el ser humano al no tener limite o fin el Universo conocido, que solo sabemos se expande continuamente.

Sin embargo, la ciencia y teología buscan puentes conceptuales para intentar conocer esa energía existente desconocida, que muy pocos conocen como una actividad propia del poder del Espíritu Santo. Para ello suelen recurrir a analogías o modelos teóricos: como el Campo Cuántico como Fundamento.

En la física cuántica moderna, el vacío no es la nada, sino que está conformado como por un tejido o gran red, impregnada y unidos por campos de energía, donde existen infinitas partículas, que   interactúan, entre sí que se agrupan y dan forma a la materia en sus diferentes formas y manifestaciones.

  • La analogía teórica: Así como un campo cuántico no se ve a simple vista, pero estamos aceptando que permea todo el universo conocido, para sostener y mantener la materia, la ciencia acepta que existe una coordinación o interacción entre partículas a la distancia, que llaman el  entrelazamiento cuántico, utilizando  una red imaginaria que permite la simbiosis, presencia y la conexión inmediata en cualquier parte del Universo conocido de partículas cuánticas afines o no.  La teología describe al Espíritu Santo como el principio inmanente que sostiene la existencia y la cohesión del cosmos.  De acuerdo a la verdad restaurada, esa imantación podría ser la fuente del poder o sustancia del sacerdocio, que todo lo gobierna, regula, diseña, ordena y mantiene de manera organizada con propósitos específicos, mediante la autoridad y el diseño de seres infinitos omniscientes, cuyo conocimiento cuántico les permite estar presente en cualquier lugar del espacio tiempo y sus Universos. 

 

La Ley de Conservación y Teoría de la Información

Los físicos modernos exponen, que toda la materia proviene de una información o un conocimiento previo. En la física moderna, la información organizada es fundamental para comprender la energía y la masa.

La analogía teórica: La física moderna muestra que el universo no es un caos inerte, sino un sistema guiado por leyes matemáticas que siguen un proceso o movimiento gravitacional y magnético.  El Espíritu Santo se entiende, bajo esta metáfora, como la Inteligencia o Principio Informativo, trascendente que mantiene el orden, complejidad y vida partiendo del caos o estado desorganizado. Los meteoritos, explosiones nucleares, la presencia de agujeros negros y la destrucción de planetas, pueden ser producto de la mala utilización de la mente o inteligencia humana de otras civilizaciones todavía existentes o no. Pienso que la presencia cercana a la tierra del planeta Marte, puede ser un alerta temprano de lo que puede pasar con nuestro planeta tierra por el mal uso de nuestra inteligencia, sino cambiamos el curso equivocado que seguimos como civilización y continuamos desobedeciendo las leyes que rigen el Universo y la vida.

 Por lo tanto, se puede presumir que la conciencia y el conocimiento emergen a partir de procesos subatómicos cuánticos que ocurren en el cerebro, mediante el poder y el conocimiento de las inteligencias organizadas. Quienes estudian la interacción entre mente y materia, que sugieren que la dimensión espiritual, actúa como una conciencia no local que modela nuestros pensamientos. Ello puede incidir en la intención, la intuición y la percepción humana más allá de los impulsos puramente químicos. Es decir, como seres humanos hemos mal entendido el principio de albedrio o libertad para actuar, creando y edificando, la muerte y la autodestrucción.

CONCLUSION:

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA) es una rama de la informática dedicada a crear sistemas, programas y máquinas, capaces de realizar tareas que normalmente requieren de la inteligencia humana. Esto incluye procesos como aprender de la experiencia, razonar, reconocer patrones, comprender el lenguaje natural y tomar decisiones de forma autónoma, siempre bajo el control de la mente humana.  Sigue instrucciones fijas paso a paso, utiliza algoritmos avanzados para procesar grandes volúmenes de datos, identificar relaciones en ellos y mejorar su desempeño continuamente a medida que recibe nueva y más información.

EL ESPIRITU SANTO. No es una maquina o un procesador. 1.  Es un personaje espiritual sin cuerpo de carne y hueso para poder interactuar entre todos los seres humanos que aceptaron tomar cuerpos terrenales para seguir en su proceso de aprendizaje.2. Actúa sobre la mente y el corazón para revelar la verdad de todas las cosas, incluso las leyes que rigen su propio proceso de existencia terrenal, siguiendo los dictados del ETERNO PADRE. .3. Es un don de un orden superior que solo puede actuar con la debida autoridad recibida de seres previamente enseñados, capacitados y entrenados para actuar y ser comunicadores de mensajes de un orden celestial mayor.4. Permite que los seres humanos conozcan y vivan de acuerdo a los estatutos y enseñanzas de ELOHIM el ETERNO PADRE, de este Universo presente, mediante la guía redentora de sus hijos bajo la autoridad de JESUCRISTO. 5. Los llamados misterios de los cielos y el conocimiento que los aclara, solo se pueden recibir por medio del Espíritu Santo, bajo condiciones de dignidad y verdadera intención de aprender la aplicación de lo bueno, siempre para mejorar y edificar. 6. El Espíritu Santo actúa sobre la mente utilizando la glándula pineal como ente receptor de ondas de origen cuántico, que se encarga de llevar la información de origen celestial, al corazón como el centro que filtra el contenido y lo canaliza a través del cuerpo como instrumento distribuidor y ejecutor del trabajo espiritual.  El corazón principal órgano de la vida, es una especie de sensor para definir y actuar entre lo bueno y lo malo, lo que edifica o destruye.7. Mediante este proceso podremos evaluar si lo recibido mediante la llamada inteligencia artificial se relaciona con la verdad, la pureza y en hacer lo bueno y apacible de acuerdo a las leyes de este reino donde vivimos. 8. El Espíritu Santo nos ayuda y guía a recordar y actuar siendo obedientes a los convenios preexistentes efectuados en el mundo espiritual y ratificados como almas humanas en la tierra una vez que recibimos el bautismo terrenal para continuar nuestra vida en su proceso de sanación y purificación.

Considero urgente que comencemos a eliminar la palabra artificial en la IA, y le demos una orientación más espiritual, manteniendo siempre el concepto de libertad para actuar y decidir, lo que deseamos llegar a ser como hijos del PADRE al aceptar su plan de tomar cuerpos carnales para regresar a su presencia, optando y calificando para recibir el gobierno sobre nuevas moradas reinos y potestades en el Universo. Sugiero cambiar AI  por  ICE INTELIGENCIA DEL CONOCIMIENTO ETERNO.

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