PROGENIE Y ADN ESPIRITUAL Y CARNAL.
ZACARIAS JELINEK
19-8-26
Profunda reflexión, que toca la
esencia de nuestra IDENTIDAD EXISTENCIA, LIBERTAD Y SOBERANIA.
EN UNA CIVILIZACION INICUA, CORROMPIDA, CORRUPTA,
EGOISTA, GUERRERISTA, INJUSTA, QUE MATA, ASESINA Y TORTURA, SURGE LA PREGUNTA:
¿TENEMOS LOS GENES Y ATRIBUTOS DE
PADRES ESPIRITUALES?
Frente a una civilización sumergida en la
injusticia, la violencia y la corrupción, surge una pregunta trascendental: ¿poseemos
los genes y atributos de nuestros Padres Espirituales?
La respuesta es un rotundo sí. Fuimos
dotados por seres de energía pura y limpia quienes, siendo omniscientes tras su
existencia por las eternidades, organizaron las partículas cuánticas que
llenaban el oscuro vacío del espacio infinito. De esa manera dieron origen a
las inteligencias, estableciendo las leyes y verdades que permitieron
estructurar O CONFORMAR un cuerpo
espiritual consciente.
Para continuar su proceso de desarrollo, esas
inteligencias adoptaron un cuerpo carnal —una sustancia física organizada como
instrumento de aprendizaje individual— adaptado a las leyes del cosmos. A
partir del caos primordial, y mediante fuerzas gravitacionales y magnéticas, la
materia se ordenó para dar paso a la luz, la verdad y la vida en todas sus
formas. En ese estado Creado, adquirimos conciencia e individualidad para ser
agentes de nuestra propia realidad y edificar nuestra experiencia como seres
HUMANOS pensantes.
Este proceso infinito es dirigido por los
Padres Creadores: seres que alcanzaron la omnipotencia, la omnipresencia y la
omnisciencia. Para ellos no existen las limitaciones de la velocidad de la luz
ni las barreras de las distancias en años luz; todo el cosmos se encuentra bajo
su control absoluto.
Sin embargo, el deterioro actual de la
humanidad proviene del mal uso de nuestro libre albedrío al haber seguido a
falsos mensajeros y guías rebeldes. Estos entes, que persisten en el espacio
como materia espiritual SIN SABIOS PROPOSITO destruyeron sus propios mundos y
hoy buscan influir negativamente en los espíritus encarnados. Intentan frenar a
quienes aceptaron tomar un cuerpo mortal para avanzar hacia reinos superiores
como seres de luz, capaces de diseñar y organizar mundos sin fin. La Creación
no tiene límites; por esa razón, la ciencia terrenal —propia de un reino menor—
no logra comprender la inmensidad del Universo donde existimos.
Si no reconocemos a Jehová como Jesucristo —el
Maestro escogido por el primer Padre Espiritual— y no nos alineamos con su
poder orden y dominio sobre las leyes cósmicas, nuestro progreso se detendrá o
avanzaremos en el conocimiento de la verdad, a un ritmo muy lento. Solo
mediante la obediencia, la disciplina y el cumplimiento de los convenios
sagrados podremos redimirnos de este estado caído. Aquellos que perseveren en
el plan de Inmortalidad y Vida
eterna, y trabajen sembrando el Evangelio, recibirán la bendición del
Primer Padre, Elohim, para habitar en su presencia como seres de luz exaltados y familias eternas en las
glorias del cosmos en continua expansión en este universo que intentamos
conocer utilizando carretas con ruedas de madera.
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